Tejos y Plan de Manejo. Santibanes 2021

Cuesta algunas veces escribir sobre determinados tejos porque la información parte de terceras personas y algunas veces no interpretamos bien lo que se quiere expresar. La comunicación es delicada y más en esta época de pandemia en la que casi todos estamos un poco sensibles ante la situación que nos ha tocado vivir.

Teniendo en cuenta todo lo dicho, y siendo esta una bitácora sobre tejos, me duele tener que hacer esta entrada, aunque hay un final esperanzador. Allá por el mes de agosto de este año un amigo se puso en contacto para comentarme algo que le habían dicho sobre el tixu de Santibanes; Sitio Histórico y Monumento Natural, uno de los tres ejemplares de tejo que tienen esa doble protección y que había sido objeto de una actuación inadecuada en su entorno. Resulta curioso comprobar que el Plan de Manejo no se tiene en cuenta por la administración obligada cuando se lleva a cabo una obra en un lugar con tejo centenario, como es el caso de Santibanes. En el PREÁMBULO del Plan de Manejo se dice

El Decreto 65/95, de 27 de abril, por el que se crea el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias y se dictan normas para su protección, clasifica el tejo (Taxus baccata L.) como especie “de interés especial”, estableciendo asimismo que la expresada catalogación exige la elaboración de un plan de manejo en el que se contemplen las directrices necesarias para evitar las amenazas que pesan sobre la especie y lograr, en fin, un estado de conservación de la misma suficientemente seguro.

Tenemos la consideración del tejo como especie de «interés especial» y por ello el necesario Plan de Manejo. En el artículo 2 se establece

Artículo 2.-Observación de su cumplimiento

Las entidades, organismos o corporaciones que intervengan en el otorgamiento de licencias, concesiones administrativas y cualquier otra clase de autorizaciones o que ejecuten obras en el ámbito del plan aprobado deberán observar el cumplimiento de sus directrices y disposiciones.

En los núcleos rurales, como es Santibanes, «… el plan de manejo será de aplicación únicamente a ejemplares centenarios o cuyo diámetro medido a la altura de 1,30 metros del suelo sea igual o superior a 19 centímetros.» Santibanes, además de estar en un entorno rural y tener un tejo centenario, tiene la peculiariedad de que este ejemplar tiene dos figuras de protección. Pues bien, a pesar de todo esto, alguien puso una mesa con dos asientos corridos y realizó un camino desde donde termina el que le pusieron cuando se hicieron las obras de reforma de la iglesia hasta la mesa. Lo triste de todo esto es que parece que no se dieron cuenta hasta que alguien puso una denuncia, acudió el SEPRONA y a partir de ahí se empezó el proceso de desinstalación. Esto, se mire por donde se mire, es un atropello. Una actuación de este calibre puede afectar de manera grave a esta teja, que manifiesta como ella sabe hacer los padecimientos que tiene.

No he podido visitarla hasta hace unos días (21-09-2021) y bien que lo siento; al llegar su aspecto era más bien tristón. Poca hoja y de color apagado, escasas arilas sin apenas brillo. En fin, esperemos que se sobreponga a tanto desmán. He de decir, que se le han podado(2020) -como se ve en la foto de la Asociación Riomiera- gran parte de las ramas (no termino de entender el gusto que tienen algunas personas en podar árboles que no lo necesitan), algunas pequeñas pero otras de un tamaño considerable. Queda mucho trabajo en el aspecto de educación ambiental y es tarea de todos que esto cambie. Espero que la corporación allerana ante este proyecto de arte de la tierra en el que tienen prevista una intervención es este lugar no se olvide del Plan de Manejo del Tejo.

Dar las gracias a los que denunciaron y a todos los que actuaron de manera tan ágil para dejar el espacio diáfano.

Dejo unas fotos que me han pasado, en baja resolución, donde se puede ver «la obra» y también un resumen de la visita de ayer.

Tejo de Vega

Me gusta mucho este lugar, está cuidado, los vecinos se preocupan por el entorno y casi siempre es agradable estar allí. Este vetusto ejemplar es acogedor; me siento bien bajo su copa. Muestra del cuidado vecinal son las sextaferias que se organizan; en su entorno figura una placa en recuerdo del párroco Valentín de Lillo y Hevia, al que se le relaciona con la introducción en el concejo de Aller de L’árbol de la primera misa, según Joaquín Fernández García.

hoja tejo Vega, AllerEn la última visita el tejo de Vega estaba hermoso su abundante hoja de color intenso, gama de verdes amplia y sensación de vida por todos lados.  Desde lejos  se puede  contemplar su copa majestuosa. Es un lujo para la vista, como se puede ver en la foto. Espero poder ir a visitarlo pronto, que tanto confinamiento no es bueno y necesito ir a recargar un poco de energía.

 

 

Tejo de Collanzo

Hace unos cuantos años, allá por el 2010, un amigo de los tejos –Fernando Justiniano– nos avisó de la existencia de este ejemplar que no estaba en el censo inicial y fuimos a verlo; estaba bien, era joven y tenía sitio suficiente donde crecer a su aire.

El año pasado, en la visita que hicimos al texu de Santibanes de la Fonte, paramos a hacerle unas fotos y pudimos comprobar que sigue creciendo con ganas y el aspecto no podía ser mejor, como se puede ver en la foto, tomada en el verano de 2018.

Tejo de Cabañaquinta

No es frecuente que el censo de tejos de iglesia y conceyu incorpore nuevos ejemplares, pero alguno si va apareciendo. Este es el caso del tejo de Cabañaquinta, que encontramos -de casualidad- a la vuelta de visitar el tejo de Vega.

Cabañaquinta (Cabanaquinta) es una parroquia y capital del concejo -con la categoría de villa-  de Aller (sustituyó a Collanzo en marzo de 1869), ubicada en la margen derecha del río Aller, vertebrador del territorio; según el nomenclátor de sadei en 2017 tenía 1416 habitantes. Madoz(1845-1850), dice de ella (pág. 95)

… con libre ventilación y clima propenso a fiebres, viruelas y reúmas

La iglesia de San Salvador, construida sobre una anterior, fué edificada a finales del siglo XIX, inaugurándose en 1904 (diseñada por el arquitecto diocesano Luis Bellido); tiene una zona ajardinada y en ella estaba un tejo joven, con buen aspecto, creciendo a su ritmo.

 

Tejo de Vega

Vega es un lugar y parroquia del concejo de Aller, que tiene cuatro entidades singulares; está a un kilómetro de la capital de concejo minero y a 459 metros sobre el nivel del mar y tiene según el nomenclátor de sadei 11 habitantes. Pasa la carretera AS 253 que nos llevaría al puerto de San Isidro; según el Diccionario Geográfico de Asturias (pag. 991) su iglesia se fundó en el año 900, aunque la actual tiene en el dintel la de 1684. La iglesia fue objeto de restauración y se inauguró el 11 de enero de 2018.

Este tejo, de gran porte, con una corra de piedra similar a la de Santibanes está compartiendo espacio con el edificio y desde la carretera llama la atención, otra historia es cuando nos acercamos a verlo. La copa tiene bastante hoja pero con muchas amarillas y pardas. Para rematar el conjunto, había una rama rota en el suelo que tenía una cuerda anudada, a la que -es posible- ataran algún animal.

Sería interesante que la persona que hace esto buscase otro lugar para ello pues lo que menos necesita este ejemplar centenario, sus 243 cm de perímetro nos lo indican, es que se le rompan ramas, ya bastante tiene con la corra y lo apelmazado de parte del suelo, como se puede observar en la foto de la izquierda. Estos tejos, como cualquier otro árbol, sufren con la realización de obras en su entorno y no necesitan mas añadidos. Esperamos que no se vuelva a atar ninguna cuerda.

El año pasado, estaban los vecinos colaborando con la limpieza del entorno cuando nos acercamos a ver el tejo. Entre ellos se hallaba Pepe, el de Levinco, que nos comentó cosas muy interesantes relacionadas con el tejo y quedó en enviarnos una carta que había escrito un minero que tenía especial aprecio por este tejo. Dejo algunas fotos y la carta. ¡Gracias, Pepe!