Tejo de Anes

A principios de este mes apareció una noticia, firmada por A. Illescas,  en la edición para suscriptores de lne digital donde los vecinos de San Martín de Anes piden protección para su tejo.

Se agradecen este tipo de peticiones porque indican un sentimiento de afecto y respeto por un ejemplar centenario como es el caso del tejo de Anes. Hace mucho que no lo visitamos y cuando lo hicimos la copa estaba bastante clareada, con mucha poda y alguna raíz al aire; sus casi 300 centímetros de cuerda indican que estamos ante un ejemplar centenario y esperamos que el Ayuntamiento de Siero ponga en marcha algún sistema de protección porque su ubicación es delicada; la solución de Villavaler que proponen no parece la mejor pues colocar bancos bajo la copa terminaría dañando sus raíces más de lo que ya puedan estar, así que el tratamiento que hizo en San Martín de Ondes  Agustín Domínguez le vendría bien.

Dejamos una foto sacada en 2010, esperando que el Ayuntamiento de Siero ponga en marcha la ordenanza municipal de protección de arbolado monumental del concejo.

 

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Tejo de Villavaler con entorno renovado

Villavaler es una parroquia del concejo de Pravia con 119 habitantes en 2018 según el nomenclátor de sadei. Hace unos años, cuando visitamos el tejo de Villavaler tenía una corra de piedra algo rota por la presión de las raíces y una copa redondeada y frondosa que aportaba belleza al lugar.

No volvimos por allí y hace un tiempo leímos en un periódico que los vecinos (muchas gracias por la sensibilidad mostrada ante este tejo centenario) pedían que se arreglase la zona; en el 2017 le habían podado, perdiendo parte de la hermosura primigenia y ahora le han hecho un cercado. No hemos podido visitarlo pero queremos dejar constancia de la noticia recogida en el periódico digital La Información del Bajo Nalón donde podemos ver una foto con una resolución alta.

Tejo de Villavaler y los vecinos

Grata noticia (por la sensibilización que supone hacia el tejo) la que publicaba el otro día el diario La Nueva España en relación al tejo de Villavaler, y es que los vecinos, en concreto la Asociación de Vecinos de Villavaler en Pravia organizó un rastrillo para mejorar el tejo del pueblo.

corra VillavalerEste ejemplar, en un lugar privilegiado, con presencia destacada en el pueblo tenía una corra y asfalto que le impedía vivir cómodamente. Hace bastantes años que no lo visito y no sé muy bien cual será el estado actual pero deseo que esa inquietud de la población sirva para mejorar un poco su entorno.

Tejo de Bustantigo, ¿monumento natural?

El tejo de Bustantigo, en el concejo de Allande, ha sido el beneficiario de unas obras de mejora del entorno.

El Ayuntamiento ha decidido seguir protegiendo al árbol y parece que va a solicitar la declaración de Monumento Natural, según se recoge hoy en el diario El Comercio, en una crónica firmada por Belén G. Prieto, en la que se dice:

Además, para favorecer la filtración del agua hacia las raíces, se aplicó una malla anti-hierbas al suelo de la plaza, sobre la que se extendió una capa de grava que hace de pavimento drenante. La actuación incluyó un tratamiento fitosanitario del tejo.

Es evidente que a la vista de los tejos que tienen esa calificación, ser monumento natural no supone gran cosa para el ejemplar. Mientras llega la protección pueden implementar la figura de amparo de interés local con la puesta en marcha de una ordenanza que los proteja; es una buena manera de defenderlos hasta que lleguen figuras “más potentes”. La ordenanza, creada por Bernabé y José Moya es fácilmente aplicable y está a disposición de los Ayuntamientos que quieran usarla.

Esperemos que todos estos trabajos sirvan para que el tejo pueda seguir viviendo en un entorno privilegiado como es el de la localidad de Bustantigo, en la ladera del Picoutel, en el valle del río del Ouro.

El tejo y los niños

El diario La Nueva España en su edición de Avilés publicó el día 22 de este mes de marzo una noticia, firmada por Pablo Palomo, que tiene a los niños de Primaria del Colegio La Carriona como protagonistas al lado del tejo de la celebración del día de los bosques.

El proyecto parte del Ayuntamiento de Avilés en colaboración con la Estaya de la Llingua.

Texu. La Boya. Aller. 11 de mayo de 2008

El tejo de Villanueva

El otro día, leyendo el diario El Comercio, en su edición digital me encontré con una noticia -firmada por Laura Castro– que hablaba de los orígenes del Reino en el monasterio de Cangas de Onís, y para celebrarlo pues se reunieron en torno a una cena monacal a base de platos inspirados en “El nombre de la Rosa”; este lugar -con un gran atractivo- tiene un tejo centenario al que están cuidando desde la dirección del Parador, cosa que se agradece porque ha sufrido mucho con las obras realizadas en el entorno. En la actualidad ha recuperado hoja y prestancia; es de lamentar que el tejo que habían plantado enfrente se ha secado. Con los tejos nunca se sabe.

se plantaron los 97 texos en la viesca de Mable

Ayer fué el día en el que estábamos convocados para plantar los texos que van a constituir la viesca de Mable, acto  que ha tenido mucha participación de gentes venidas de lugares diversos de la Península Ibérica. Se plantaron 97 ejemplares de la cornisa cantábrica, algunos donados por la familia de Mable, otros por Ignacio Abella, otros venían de Cantabria. En fin, todo armonía y buen ambiente en un día en el que el tiempo nos dió una tregua y dejó de llover para que se pudiera llevar a cabo la plantación sin mojarse.

Los principales plantadores eran los niños y luego los mayores que por allí andábamos terminamos la tarea. Al finalizar la plantación Xuacu Amieva nos tocó un par de piezas, una de ellas el Canciu’l texu rodeado de los participantes y a continuación los familiares de Amable Vallina descubrieron una placa realizada por una artesana vallisoletana, Dori Nieto; por último se leyó un texto por un miembro de Amigos del Tejo y las Tejedas, Fernando Vasco. Todo estupendo. La prensa regional lo recoge en su edición digital, tanto El Comercio como La Nueva España.

Dejo aquí un pequeño vídeo que hice yo (la calidad no es buena) en la visita que hicimos en marzo de 2014 al texu de Paragües.

Cerramos el ciclo, pero abrimos otro y es el que denomino efecto Mable, su respeto por la naturaleza es algo que ha calado. Gracias Mable por tu generosidad, por el ánimo que tenías y por esa sonrisa pícara que siempre estaba contigo. Un honor haberte conocido.