Tejo de Villacibrán

La parroquia de Villacibrán, en el concejo de Cangas del Narcea, tiene una entidad singular que lleva el mismo nombre, con la categoría de aldea y que se encuentra a 16 kilómetros de la capital del concejo, en un lugar elevado y con una magnífica orientación para disfrutar del sol; su población -según los datos del nomenclátor de sadei para 2010- es de 60 habitantes, aunque hablando con un vecino parece que en la actualidad son bastantes menos pues la mayoría de las casas están desocupadas y allí solo quedan unas cuatro familias todo el año. Está ubicada a la sombra de la sierra de San L.loáu; a pesar de sus dimensiones tiene dos barrios, el del Fondo y el del Pico y cuenta con varias casas de considerables dimensiones, alguna de ellas transformada en alojamiento de turismo rural. 

En el barrio del Fondo se encuentra el templo parroquial, en un lugar con una plaza donde hay varios fresnos y un tejo. Se celebran las fiestas de Nuestra Señora el día 15 de agosto, pero -como nos comentaba un vecino- ya no hay casi nadie y ni se canta el ramu; esta iglesia es del siglo XIII-XIV, como casi todas las del concejo.

Hay referencias al lugar en el diccionario geográfico escrito por Sebastien de Milano; hay referencias de l a iglesia como uno de los 47 monasterios que existían en Asturias a fines del siglo XII dedicados a Santa María mismo como se recoge en el libro de Florentino Fernández Álvarez Guía para visitar los santuarios marianos de Asturias.

El diccionario de Madoz (1845-1850), en su página 428 :

“…. el terreno es montuoso y quebrado. Atraviesa por esta feligresía el camino que desde lo interior de la provincia conduce a la de Leon por el puerto de Leitariegos. Produce trigo, maíz, centeno, patatas. castañas y pastos; secaría ganado vacuno, de cerda, lanar y cabrío; caza y pesca de varias especies; población 31 vecinos, 452 almas”

El tejo que allí se encuentra tiene 236 cm de cuerda y unos 14 metros de alto. Se hicieron obras en el exterior de la iglesia en el año 2010 y se cubrió de loseta gran parte del suelo pues las lluvias arrastraban con la tierra dejando casi dos metros desde el muro sin nada; en el 2011 se terminó de enlosetar el suelo y quedó como se puede ver en la foto. Por el momento el aspecto del tejo no es malo, aunque las hojas no están muy tersas.

Este pie tiene tres fresnos al lado que se podaron esta semana porque el mas cercano es un ejemplar de grandes dimensiones y estaba empujando al tejo que tiene la copa descompensada hacia la iglesia. No tiene corra. Esperemos que soporte todas las obras que le han hecho.

Agradecer a Fernando J. el aviso de la existencia de este ejemplar que no aparecía en el censo inicial que manejamos.

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