el tejo y el ahuehuete

 

Este es un texto de Rowena Bali que encontré navegando por la red, la ilustración pertenece al mismo.
El primer dios Odín permaneció pendiente de cabeza en el árbol del tejo durante nueve largos días de divina revelación. La sangre acumulada en su cerebro trajo consigo el caudal del conocimiento rúnico, que le enseñó el arte de escuchar los regaños que la naturaleza le confiere al hombre. Las runas se escriben en la pizarra de los bosques; son letras, un sistema alfabético capaz de generar las peores catástrofes o de traer la felicidad y la prosperidad. El aprendizaje de su manejo hizo fundar la escuela druídica, destruida en su totalidad. El uso de las runas se fue aislando en ritos clandestinos y en el dominio público actual se reduce a un sistema de adivinación con sus tintes de morbosidad, oscurantismo y europeísmo. Sin embargo el poder de las runas se entrega indistintamente a quienes observan con atención la vida de los bosques.
Resulta interesante la relación entre el dios Odín y la carta del tarot de El Colgado. Son claras las ampliamente eróticas interpretaciones del signo en el tarot y en la mitología misma: “…el que pende de cabeza”. Vemos en Odín a un dios profundamente varonil. Sigue leyendo “el tejo y el ahuehuete”
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