Rozadas o el “aquí mando yo”

Después de un descanso reparador aquí de nuevo para intentar plasmar con cierta objetividad lo vivido ayer en el pueblo de Rozadas al que acudimos para obsevar las tareas de trasplante de los tejos de Benito que nunca, en mi opinión, debieron de moverse.

Baile de tejo a contraluz

La noticia sale hoy en lva y en lne . Dar las gracias, de nuevo, a estos dos medios por acudir al lugar para seguir el suceso. Todos sabemos la importancia que tiene para los políticos aparcer en la prensa y con este tema de Rozadas no quedan especialmente bien, la cerrazón de la administración regional ha sido puesta en evidencia. Esperamos que, como bien dice Benito, sea un punto de referencia de lo que no se puede hacer con los árboles centenarios y a partir de este momento la administración astur aplique el Plan de Manejo del Tejo que ella misma aprobó durante el primer gobierno del señor Areces.

Rozadas, esta población situada en el occidente astur, es un lugar privilegiado, referente de lo que podríamos denominar “cultura del tejo”. Desde cualquier lugar de este precioso pueblo el visitante puede observar con facilidad gran número de ejemplares centenarios, fincas cuyo sistema de cierre son los tejos, cortavientos ecológicos que consisten en la utilización de tejos y lloureiras, tejos centenaros en el campo de la iglesia, como mojones en fincas … en fin una utilización respetuosa de este árbol digna de ser conservada por las gentes y transmitida a generaciones venideras.

Una llamada de Benito, con la que nos avisaba de que iban a trasplantar los tejos, hizo que decidiéramos estar presentes así que, a primera hora de la mañana, salimos para el pueblo y cuando llegamos estaban los operarios colocando las eslingas a los tejos para poder izarlos con la enorme grúa; en principio había tres tejos, pero uno de ellos -como bien había comentado Enrique- estaba enfermo y decidieron talarlo; así que el trabajo pendiente era trasplantar los otros dos. Las tareas de supervisión eran realizadas por Doña Gloria Guijarro de Viveros La Solana y había algún miembro del SEPRONA y de la Consejería de Medio Ambiente; el despliegue humano y de medios fue espectacular.

baile de tejos y pérdida de tela protectoraComo los tejos estaban muy juntos decidieron trasplantarlos así; envolvieron por encima el cepellón de los dos tejos con una tela especial para estas tareas y luego la recubrieron con una red metálica que fijaron al cepellón con una especie de grapas enormes, y así realizaron un primer intento para elevarlos con la grúa. El crujido que salió de raices y ramas fué impresionante así que pararon por un momento la maniobra para ver como podría llevarse a cabo de forma -supongo yo- que sufriesen menos los árboles … se retoma el proceso y mediante el empleo de una pala escavadora -que introduce su cazo por debajo de los árboles a nivel de la carretera- se arrancan los tejos y, la tela, a medida que va subiendo se va cayendo como se puede observar en las fotos.

 

raices de los tejos de Benito

 

 

Luego de estar un rato suspendidos en el aire los tejos se decide colocarlos en la caja del camión y aquí comienza lo que podríamos denominar el baile de los tejos … subirlos, bajarlos, girarlos… para intentar colocarlos en el camión tirando para ello de las pocas raíces que le quedaban después de arrancarlos, volver a suspenderlos en el aire al comprobar que no cogían en la caja del camión … vuelta a reunirse y se toma la decisión de separarlos; desde una ventana de la casa de Benito -que amablemente nos cedió para poder sacar fotos- se oían voces y mucho movimiento pues parece que no había unanimidad en como llevar a cabo el proceso. De pronto deciden colocar los tejos en el suelo, con un nuevo crujido de raíces y ramas que provocaba dolor en algunos de los que por allí estábamos y proceder a separarlos tumbados; conflicto con las eslingas que no había forma de separarlas de los árboles, colocación de nuevas e intento de separación … al final, con algún desgarro nuevo (aunque a estas alturas creo que ya no importaba uno mas) se separan y comienza de nuevo el baile del tejo. Por fin los colocan cada uno en un camión y -en menos de tres horas los sacan de su tierra y los llevan al lugar donde van a intentar sobrevivir. Parada para comer.

Después de almorzar se retoma la tarea y, ante la sorpresa de los obreros que por allí estaban, aparecieron dos nuevos fotógrafos (el mosqueo era evidente), Flor con su cámara digital e Ignacio con una imponente cámara que impresionaba por el tamaño del objetivo, además de Félix con su cámara de video que lleva grabando todas las obras. Hay que decir que los señores de las obras también llevaban sus cámaras y -de vez en cuando- hacían alguna foto.

Sacan el árbol mayor del camión e intentan introducirlo en la fosa, con bastante sufrimiento para el tejo; para quitar las eslingas que estaban enredadas en las ramas un obrero se desplazó por el tronco del tejo (sin ningún miramiento) y lograron liberarlo de la misma. La supervisora dijo que no se preocupasen por el sonido al romper cañas pues eran secas (… todo bajo control, podemos estar tranquilos). La introducción del tejo en el foso y su colocación en vertical se complicó debido a la ubicación de la eslinga que estaba situada muy abajo … pero nada, se tira de unas raices para intentar equilibrarlo y para el foso. Lo del segundo tejo era mucho mas fácil, pues es algo mas pequeño y ya teían la experiencia del primero. A las seis de la tarde, aproximadamente decidimos irnos los fotógrafos y el cámara acompañados de Benito a tomar un café … Hay alguna grabación de lo ocurrido que cuando pueda la subo a you tube y colgaré en el blog. Todo ha sido un cúmulo de despropósitos con un intento de hacer creer que todo estaba bajo control y que aquí se hace lo que yo digo, sin pararse a pensar que eso tan bien dibujado en el proyecto podría estar mal. Reconcer errores es bueno, y mas en el caso de las administraciones que con sus férreos sistemas acaban con la flexibilidad que debe conducir la vida. A esta gente de Rozadas se les ha impuesto la construcción de una carretera que les va a suponer una disminución en su calidad de vida, cuando era algo que podría evitarse; lo de los tejos es una más … yo tengo un sentimiento enorme de impotencia y frustración, me molestan las injusticias y esta ha sido una muy grande para con el pueblo, por el trazado, y para con los tejos por el trasplante.

 

Anuncios

One thought on “Rozadas o el “aquí mando yo”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s