Hoy recibí un correo de un amigo que contenía una noticia que conviene destacar, y es el hecho de que en el Instituto Padre Feijoo de Gijón, para celebrar su 50 aniversario, se les ocurrió plantar un tejo y el encargado de rellenar de tierra el hueco donde iba el ejemplar fue un alumno del centro (en la foto se le ve muy dispuesto). Todo un detalle, esperemos que cunda el ejemplo.
