El tejo de la Pola

Hace un tiempo visitando los tejos de Lena, hicimos una parada en Santa Cristina y por allí estaba una señora que todos los días subía hasta el monumento para “bajar el colesterol”, en el descanso charlamos un rato y le preguntamos si conocía algún tejo y nos comentó que por la zona no había pero que en La Pola había uno muy grande que tuvieron que trasplantar porque iban a construir un edificio y que al poco de llevarlo para otro lado, con lo que le había costado al constructor, se había muerto. Todo esto quedó en la memoria y ayer, un amigo (gracias Joaquín) nos envió una noticia relacionada con este tejo. Esperemos que este nuevo ejemplar pueda permanecer en su sitio y le dejen crecer en paz. Por supuesto, agradecer a Inés Prada su perseverancia, gracias a ella, la memoria de ese tejo centenario está viva.