Amieva es un hermoso concejo en el oriente astur, con paisajes para disfrutar y pueblos cuidados. Poca población y escaso impacto en el paisaje de la actividad humana, las cumbres están casi limpias de líneas eléctricas lo que es de agradecer para los que lo visitamos buscando lugares tranquilos.
Su capital es Sames y tiene 5 tejos en el Censo de Tejos de Asturias en Amieva, Argolibio, Cirieño, San Román y Vis; de ellos los de Amieva y Argolibio figuran como muertos y quedan otros tres, de los que uno no se si soportará las obras a las que se ha visto sometida la capilla que tiene al lado.

Disfrutar de los paisajes ha sido magnífico aunque el tiempo no nos acompañó, el frío era intenso, pero merece la pena una visita. Sin mencionar el delicioso pan de leña que compramos en una panadería local y un insuperable queso de Los Beyos.
En el Madoz (1845-1850) se hace una descripción amplia de Amieba, resalto por curioso (en la actualidad la variación ha sido mínima, pero quizás ahí resida parte del encanto):
los caminos que cruzan el término municipal son de poca consideración, si esceptuamos la antigüa carretera de Castilla a Cangas de Onís, servible aún para herradura, y por la que en 8 y 16 de agosto, entró y salió Gómez con su caballería en Asturias, fue abierta en peña viva por espacio de 2 leguas y costeada por el célebre arcediano que fundó el colegio de San José de Oviedo
