“Nuestra labor comienza en otoño, si te fijas verás que hay tejos macho y tejos hembra, solo éstas últimas dan el fruto rojo que llamamos arilo y contiene la semilla en su interior. Recoge para empezar un puñado de arilos. En tu palma cabe todo un bosque… acabas de dar el primer paso de un proceso vital que podría durar milenios. De este bosque podrían nacer millones de árboles. Pero recuerda:
El tejo pone a prueba la paciencia de quien lo cultiva; como todas las cosas verdaderamente valiosas no se obtiene rápida y fácilmente, su desarrollo es muy lento. Tendrás que esperar meses, quizás años antes de que germine, deberás regarlo con constancia cada vez que la tierra lo necesite y cuando al fin brote esperarás aún hasta que crezca lo suficiente para transplantarlo.
Si eres capaz de cultivar un tejo podrás hacer grandes cosas, tendrás la paciencia y la constancia para realizar cualquier idea o sueño y éste será el primer regalo de tu árbol.” (Cuaderno del texu)
Proponemos estos sistemas para la multiplicación de los tejos, especialmente pensados para que puedas reproducir éstos árboles de forma casera y efectiva. Aconsejamos la utilización de semillas o esquejes de los tejos más cercanos para conservar la identidad genética de las poblaciones locales. Deberíamos evitar especialmente las repoblaciones con tejos provenientes de jardinería o de origen desconocido y sería ideal asimismo utilizar nuestros plantones lo más cerca posible de donde crecieron sus padres.
REPRODUCCIÓN POR SEMILLA
La recolección se hace desde septiembre a noviembre, a ser posible de varios árboles para obtener una mayor variabilidad. Procuraremos separar la semilla de su envoltura carnosa roja lo antes posible. Para grandes cantidades es muy útil el uso de una batidora con montador de nata (no con cuchillas que estropean la simiente).
A continuación se utilizan varios sistemas para favorecer la germinación temprana pues de otro modo el tejo no suele germinar hasta el segundo y sobre todo tercer año de la siembra. Lo más simple es probablemente poner a calentar agua y echar las semillas en el momento en que está a punto de empezar a hervir. Se apaga el fuego y se dejan dentro del agua hasta que se enfría.
Enseguida se ponen a mojo en agua abundante (mejor destilada y ocupando por lo menos tres veces el volumen de las semillas). Se tienen así tres o cuatro días, cambiando el agua diariamente.
Se prepara entonces una mezcla de dos partes de arena de textura media-fina y una de turba (también nos puede valer algo de humus de bosque bien descompuesto y suelto con arena de río) y se colocan las semillas preferiblemente sin que se toquen, por capas que se van cubriendo con esta mezcla, en un recipiente cerrado que quepa en el frigorífico. Se dejan allí durante unos cuatro meses, cuidando de que se mantengan siempre húmedas pero sin exceso porque pudrirían.
En febrero podemos sembrarlas a unos 2 o 3 cm. de profundidad, en recipientes o en vivero y es posible que algunas germinen ya este mismo año y sobre todo a partir del próximo.
REPRODUCCIÓN POR ESQUEJES
La reproducción por esquejes tiene la ventaja de reproducir exactamente el árbol del que tomamos el vástago. Esto es muy interesante a la hora de multiplicar los tejos singulares que nos merecen una especial estima. Además, de esta forma obtendremos siempre árboles del mismo sexo que la planta madre. Por el contrario, la reproducción por semilla aporta a nuestras plantas una mayor riqueza genética y una mayor resistencia a la sequía por el adecuado desarrollo de las raíces. De este modo, podemos utilizar las plantas procedentes de semilla para plantarlas en el monte y las de estaquilla para parques, iglesias, jardines, etc.
Forma de recoger los esquejes:
Los esquejes se escogen de árboles sanos. es preferible que no se mezclen las estaquillas de los diferentes árboles para seguir un control de las posteriores réplicas y conocer así su procedencia. Cualquier época es buena, pero en zonas de veranos calurosos conviene estaquillar a finales de otoño / principios de invierno. Si se recogen en otra época, evitar los periodos de plena floración o fructificación. Se toman los extremos semileñosos de aproximadamente un palmo de longitud haciéndoles un corte limpio con una tijera., a ser posible escogiendo ramas laterales, de las partes bajas del árbol y con entrenudos cortos. No debemos dejar huella ni alterar el porte del árbol a esquejar.
Preparación:
Se eliminarán las ramillas secundarias así como las hojas de la mitad inferior con una tijera. Esta parte pelada se raspa ligeramente con una cuchilla hacia la punta y se practica una pequeña lesión en la base del esqueje. Sumergir la cuchilla utilizada en alcohol cada vez que cambiemos de árbol a propagar. Se obtienen mejores resultados si se aplican hormonas de enraizamiento apropiadas. En el caso del tejo es bastante efectivo el ácido indolbutírico en forma comercial en concentraciones de 1 a 4 gramos por litro, pero si tenemos dificultad para conseguirlas, no debemos desanimarnos, arraigarán también aunque quizás en una menor proporción. Una vez se han preparado las estaquillas, se plantan con un poco de inclinación (45º), en un sustrato compuesto al 50 % por una parte de turba y otra de arena fina. Podemos colocarlos en macetas de un mínimo de 15 cm. de profundidad o en plena tierra, en un lugar fresco, sombreado y protegido de las fuertes heladas. La humedad constante en el ambiente y un buen drenaje del sustrato, son el secreto para el éxito de este y otros esquejes, que en pequeños o grandes invernaderos aumentarán sus posibilidades de supervivencia y la rapidez de enraizamiento. Regar con moderación para mantener siempre húmedo el sustrato sin llegar a saturarlo.
TRASPLANTE
Una vez que germinan o arraigan, las plantitas pueden transplantarse ya desde el segundo hasta el decimosegundo año. Se recogen con sumo cuidado para dañar lo menos posible las raíces ya que este árbol se resiente mucho. Es preferible que se haga cuando el cepellón salga de una pieza, evitando en lo posible transplantarlo a raíz desnuda. Se ponen en su lugar definitivo que habremos cavado en profundidad y
enriquecido con estiércol. No debe ponerse el estiércol puro y fresco dentro del agujero pues quemaría las raíces, se deja en la superficie o se mezcla con la tierra si está ya fermentado, los sucesivos aportes se harán siempre en superficie, sin cavar la tierra junto a la raíz. Es muy importante hacerse a la idea de que nuestro árbol podrá vivir cientos y cientos de años y alcanzar muchos metros de desarrollo de copa y raíz, siempre que sea posible debemos ponerlo al menos a una docena de metros de cualquier edificio, camino o carretera. Es importante también protegerlo en los primeros años del ganado, por medio de estacas y mallas de alambre u otros medios.
Pues ya me puse a ello. Del cementerio de Tuilla (Langreo) y de una ermita en Gargantá (un poco más arriba de Tuilla) he cogido esquejes y ya me han enraizado. Ahora sólo debeo esperar y trasplantar, de momento 7.
Tengo un proyecto: hacer un bosque y luego otro y luego otro. Espero cumplirlo, tengo toda la vida por delante. Y todos los libros de Ignacio Abella, los cuatro.
Porque con libros así, hechos con pausa, amor y sabiduría, una sueña y hace.
Da gusto. Un abrazo enorme, con muchas palmadas en la espalda, ahí en la espina dorsal que se emociona y de donde nos salen los mejores esquejes.
Espero conoceros pronto, el 3 de febrero, si no me equivoco en Bermiego.
Charo Hdez. Catalán
hoy he encontrado 3 tejos pequeños y los transplanté; el teixo, como se dice en mi tierra (galicia), no es muy abundante debido a la tala pero ya he plantado varios en un bosque y ya hechan frutos si todos colaboramos pronto tendremos bosques de tejos y acebos
Adrian, de qué zona de Galicia eres. Yo también voy a plantar un bosque de teixos.
Muchos saludos.
Vivo en Argentina, exactamente en la Patagonia, Provincia del Chubut.
Mi interés por la planta de tejo surgió un día que fuí a la casa de una señora que arregla ropa y tiene puestos dos en la vereda de su casa, me impactó su forma, la forma de la hojas, en realidad todo el árbol me gustó mucho, quedé mirándolo un largo rato y tratando de ver si tenía alguna semillita, la cuál podría yo coger para traérmela.
Cuando me dí cuenta que se estaba pasando el tiempo , porque en realidad yo había llegado a ése lugar para que la señora me arregle unas prendas que le llevaba, entonces ahí toqué el timbre y lo primero que le pregunté fue como se llamaban esas plantas tan bonitas, la señora me contó una historia muy larga sobre ellas pero no me dió su nombre, también me dijo que daba una de ellas una frutita pequeñita roja que los niños que pasaban se las comían.
Como yo tenía que volver, pensé para mí, quizás cuando vuelva estas frutitas verdes estén rojas.
Y así fue que la proxima vez, si, que alegría estaban rojas, pero la señora no quería darme ni siquiera una.
Así que como yo tenía que ir nuevamente, fuimos con una amiga, ella entró a la casa,pero yo no, me quedé en el auto, pero si lo estacioné de forma que con solo bajar el vidrio y sacar el brazo podía sacar unas cuantas frutitas, eso hice, y de ahí que quiero saber como podía hacer para germinar las que pude traerme.
Pero tengo una gran desilución, puesto que yo llegué a casa y las puse sobre un papel y las dejé que se sequen, cual si fueran semillas de tomates, pensando que era la forma correcta, hoy después de tres meses, recién logro leer este enlace que tan gentilmente me envió un forero, ahora mi pregunta es;
me sirven aún esas semillas que recogí que yo hice secar, no las pasé por agua caliente y las tengo aún sobre un papel?
Es venenosa la semilla del tejo?
Tan venenosa al extremo de envenenar una persona o mascota que esté en contacto con ella y sin querer se lleve las manos a la boca, o el más simple ejemplo de que un gato la pise y luego se lave la patita?
Son tantas las dudas que me quedan sobre las semillas y las hojas que me gustaría mucho saber si son tan venenosas y hasta que extremo si uno está en contacto directo con ellas puede intoxicarse o morir.
Me ha servido muchísimo leer vuestra nota, agradezco muchísimo al forero cuyo nick es “duende” y me ha enviado este enlace, como a la persona que lo escribe, me ha enseñado muchísimo, muchísimas gracias.
Hola yoly… para contarte yo también soy de Argentina y también soy un enamorado del tejo, nada más que yo soy de Campana a unos km de Cap. Federal.
Fue tal mi amor por este árbol, que de hecho no lo conocía mas que por fotos, que averiguando me enteré que en un vivero de Mar del Plata lo cultivaban, con lo cuál logré adquirir un hermoso ejemplar de taxus aurea.
Al principio me surgieron muchas dudas sobre su cuidado y reproducción, por lo que tomé contacto con un aficionado de España que supo despejarme gran cantidad de dudas.
A mediados de primavera comenzaron a aparecer pequeñas piñas, que mas tarde se hicieron arilos (frutitos rojos), por lo cuál surgió la idea de germinarlas (mas allá de que recomienden la reproducción por estaca). Investigando pude encontrar esta página de Ignacio Abella muy interesante http://www.fapas.es/plantar_un_tejo.htm , el problema es que al no ser un árbol autóctono no podemos encontrar ejemplares de buen tamaño como para extraer una buena estaca, por lo tanto la única posibilidad es la semilla.
En cuánto a la toxicidad todas las partes del árbol, excepto la carne del arilo (rica en vitamina A) es venenosa, en su madera contiene Baccatina y en sus hojas taxina y otros componentes como el ácido gálico, mortales para un niño y en mayores proporciones para un adulto. En cuanto a los animales he leido que los gatos soportan bien la toxicidad, lal igual que las aves , pero no el caso del perro.
Espero que te haya sido de ayuda… si te queda alguna duda te dejo mi mail: jig_12@hotmail.com
Saludos y suerte!!